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¿Por qué has suspendido a mis padres?
Sin remedio alguno, allí estaba junto a Don Enrique, el tutor, exigiendo explicaciones a pesar de mi corta edad por el suspenso de algunas asignaturas este Trimestre. «Mi único trabajo es estudiar», me dicen a diario papá y mamá, por eso no entiendo que pueda haber algo más importante para ellos que el educarme y formarme como persona… ¿Qué otras prioridades puede haber? El boletín de notas me disgusta muchísimo, las calificaciones obtenidas por asignaturas son nefastas: Ocio y Tiempo Libre junto a mí: Suspenso – El tiempo que mis padres me ponen una película, mientras ellos chatean con el móvil, «eso no es estar conmigo», como tampoco es ocuparse…
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Carta pidiendo PERDÓN, del «verdugo» de tu hijo. NO al Bullying.
Esta carta es para tu hijo, soy su «verdugo» (tal y como me apodaste en la carta que me dirigiste), y estoy entregado en este momento a disculparme con él, ruego que le permitas leer estas líneas. Vivo hipnotizado por las agujas del reloj, que suenan desde el pasillo del correccional para menores, en el que me encuentro aislado a consecuencia de la sentencia por haberte acosado y humillado en el Instituto. Ahora mismo cumplo una condena de 16 meses. Los primeros días y meses seguía buscándote en mi imaginación, con la fantasía de poder cargar sobre ti toda mi rabia, la misma que me llevó a estar tras estos…
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¿Tuviste infancia? Para padres, madres y educadores.
¿Tuviste infancia? Para muchos de los que hoy en día somos padres, madres o educadores, surgen muchas dudas en torno a lo que rodea al modelo de “infancia” que fomentamos a niños y niñas. Atrás quedó una época en la que se jugaba en la naturaleza, con palos, piedras o cuerdas. Una naturaleza que permitía que nos conociéramos unos y otros, interactuando de forma plena en cada instante, sin la necesidad de tener que fotografiarlo con el móvil o escribirlo por Whatsapp. El modelo de infancia que construimos y “nos venden” no emociona a los niños. Aclaro esta idea: “esperar la víspera de los Reyes Magos o Papá Noel” se…
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Para el verdugo de mi hijo (1ª Parte). Carta de una madre al agresor de su hijo. No al Bullying.
Hoy llegas de nuevo a casa con esa mirada, deslizándose sobre tu rostro lágrimas que pesan, por los momentos vividos en tu colegio. Tienes 12 años y hoy de nuevo se han vuelto a meter contigo, te han golpeado tus compañeros de clase en el jardín que está a la salida de la escuela. Además, también han llegado llenos de insultos hacia ti, tus libros y cuadernos, y la vecina me ha dicho que su hija le enseñó un vídeo que circula por redes sociales en el que te someten unos chicos. No sabemos cómo ayudarte. Me golpea el corazón que a quien más quiero le hagan daño y que…
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Cultivando el Ego: ¿Quieres venir a mi cumple?
¿Quieres venir a mi cumple? Y así, de esta forma, hacemos un trueque entre juguetes por tiempo de diversión. Hemos creado una auténtica obra de teatro para celebrar los cumpleaños de nuestros pequeños. Años atrás quedaron cumpleaños en los que, rodeados de amigos, la fiesta giraba alrededor de una tarta y una piñata llena de chuches para compartir en el salón de nuestra casa, bajo la atenta sonrisa de nuestros mayores. Hoy en día, en las instalaciones de un gran Parque Infantil privado, colocamos sobre una tarima «un trono» y sentados con una corona en la cabeza reciben a sus amigos colocados en fila india quienes le van entregando, uno tras…
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¿Arrestos? ¿Para qué, mami?
ARRESTOS Aquella tarde la muñeca se quedó dormida, al tener que esperar tantas horas para poder seguir siendo la compañera de juegos de Mónica. Su madre había tomado la decisión de “arrestar” su juguete preferido, «Acróbata» (de los dibujos, Dragones y Mazmorras), porque no le hacía caso con las indicaciones de la ropa, que “tenía” que ponerse. Suele ser frecuente enseñarle a los niños, que todo es por “obligación” o «imposición», por ejemplo los numerosos “tienes que…”, resuenan una y otra vez a lo largo del día, junto a la famosa frase, “pues ahora te arresto tu juguete”. Esto conlleva un aprendizaje erróneo para los más pequeños, y es que la “responsabilidad” de que sepan vestirse…
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Miedos «de mentira», por tu bien hija mía.
Entre pasillos de un gran centro comercial, a diario se repite esta escena: niña por los suelos gritando y pataleando y un padre advirtiendo a su hija de todas y cada unas de las personas que se la van a llevar si no hace caso a sus palabras.
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-Hija, ¿quieres que te mienta?
Hija, ¿Quieres que te mienta? Muchos padres y madres, hemos sido incapaces de hacerle esta pregunta a los más pequeños, sin embargo continuamente a lo largo del día les engañamos. Existen momentos en los que traicionamos su inocencia y confianza para con nosotros. Muchas de estas mentiras las hemos integrado como normales en las rutinas diarias, porque evitan que sintamos frustración con las responsabilidades parentales, entre otros.
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Deshojando la felicidad, viviendo en una red social digital
Vivimos deshojando momentos intactos del tiempo que pasarán, muchos de ellos, a convertirse en nuestros recuerdos más preciados. Con la mirada perdida deslizamos los dedos de las manos por los pétalos del tiempo, escapándose, sin remedio, muchos aromas repletos de oportunidades de sentirnos felices. Equivocados en el tiempo y el lugar creemos haber aprendido a estar aquí o allá, sin embargo, no sabemos ni tan siquiera cuál es nuestro sitio. Vivimos una vida directa y natural con las personas y otra a través de la tecnología. La gran parte de cada día inclinas tu cabeza hacia abajo… andamos cabizbajos por las calles, tomamos café sin saborearlo, dejando que se enfríe…
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Superar la sombra del miedo.
Acompañado por la sombra de lo que hacemos y dejamos de hacer, convivimos con nosotros mismos. Siempre con el lastre o impulso de los tiempos vividos, según los podamos entender y aceptar. Llevarse bien con uno mismo, es más complicado que hacerlo con cualquier persona, porque al final te das cuenta, que a la única persona que no puedes engañar es a ti. Por ello, la mayor traición que uno puede hacer, es a uno mismo, por consecuente el mayor acto de amor, es querernos tal y como somos. Este convivir con nuestra sombra, se nos puede hacer pesado, cuando al tomar decisiones en tu vida, la sombra que te…




























