Tres cosas que recordarle a nuestros hijos cuando van a dormir

Cada noche antes de que nuestros pequeños cierren  los ojos para dormir, sería maravilloso que recordaran al menos estas tres cosas, con la lírica de nuestras palabras como padres, madres y / o educadores. Tras un largo día lleno de actividades organizadas, participando en dinámicas escolares y en contacto con otros adultos de referencia, se amontonan muchos comentarios y situaciones de comparación entre niños. Es generalizado que  durante la mayor parte del tiempo, los niños tengan más atención por sus errores que por otras acciones.

Irse a dormir con estos tres recuerdos, ayudar a crecer con una autoestima y autoconcepto más ajustados y fuertes:

PRIMERO

Eres único , y esto significa que nadie es como tú, ni tú eres como nadie, no lo necesitas y eso te convierte en alguien increíble.

Con este mensaje queremos reforzar su identidad y autenticidad, pues por encima de los resultados académicos en las etapas de la infancia, se encuentra el valor de aceptarse a uno mismo. Saber que  es hijo en la niñez, les ayuda en la etapa de la adolescencia.

SEGUNDO

Es una suerte poder ser tus padres , nos encanta verte cómo sonríes y observarte feliz haciendo las cosas que tanto te gustan: leer, jugar en la naturaleza, estar en el suelo haciendo rompecabezas y pintar. Nos sentimos afortunados.

Este recuerdo, permite al niño identificar en nuestras palabras lo que observamos en él y que lo hace feliz. Esto permite que encuentre su propio camino enfocándose en sus inquietudes y talentos y no tanto en lo que la sociedad espera de ellos. Es necesario no proyectar como padres nuestras preferencias, dejemos que por sí mismos descubran y exploren. Su felicidad es nuestra felicidad, no al revés. Además, el niño percibe con ello la aceptación y el amor incondicional, tan esenciales como útiles para el desarrollo de una sana autoestima.

TERCERO

Te quiero

Saber que nos queremos como hijo, sin condiciones, pero con responsabilidad, las personas que más quieran, pues somos sus referencias emocionales. No debe pasar un día en el que nuestros hijos no escuchen nuestras palabras que les queremos. Esto se convierte en una ventana con la que poder ver los sentimientos y vínculo entre padres e hijos. No desaproveches la oportunidad.

¡Espero que haya disfrutado con la lectura del post!

Vivir en el amor por la acción y dejar de vivir por la comprensión de la voluntad ajena, esta es la máxima del hombre libre. La Filosofía de la Libertad.

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